Si alguna vez has manejado diez horas en un día, sabes lo pesado que es. Se te duerme una pierna, se te cansa el pie porque lo tienes que llevar en la misma posición por horas y horas. A parte, tienes que ir revisando tu velocidad para que no te den una infracción por exceso. Para los viajes largos, el acelerador automático de velocidad es como enviado del cielo. En nuestra vida financiera también podemos encender el “cruise control” como lo llaman en inglés.

Ya que toman la decisión y planifican el viaje, el resto se puede poner en cruise control. Tanto los ahorros como el pago de deudas se pueden poner en modo automático. Después de hacer el presupuesto, saben cuánto pueden mandar para abonar a la deuda. Aquí, la meta es revisar si cada vez que pagan una deuda, pueden apretar más sus gastos o cómo pueden aumentar sus ingresos para atacar la deuda total más rápido. El punto es que mandar mucho más dinero al pago de la deuda o al fondo de emergencia no es cuestión de si hay o no hay; esto es algo que se puede poner en automático porque hay orden, es una de esas cosas que no necesita hacerse manualmente y por lo tanto pueden relajarse porque saben que llegarán a su destino.

Los gastos que nos hacen sentir bien, como las vacaciones o las compras de Navidad, también se pueden poner en automático. Cuando uno toma control de su vida financiera, esos otros gastos también entran en el presupuesto. ¿Se imaginan qué rico saber que en poco tiempo tendrán el dinero para salir de vacaciones sin estar preocupados pensando de dónde van a sacar el dinero para reponer lo que gastaron o, peor aún, usar una tarjeta de crédito y hasta pagar intereses? Gastos como las vacaciones, Navidad, fiestas de cumpleaños, nunca más vuelven a ser financiadas por las tarjetas de crédito. Que riiiico es poner todo eso en acelerador automático.

Hace años, leí un libro que se llama “El millonario automático” por David Bach; al explicar el título de su libro, básicamente, él dice que uno se puede hacer millonario si invierte de manera automática. Una vez hayan pagado sus deudas y tengan un fondo de emergencias, deben empezar a invertir. Uno puede autorizar a la compañía de inversión para que le retiren de su cuenta de banco una cantidad mensual determinada. Olvídense de estar mandando cheques por correo o tener que ir a una sucursal a depositar; eso cansa la pierna o, en este caso, la mano. A los trabajadores que tienen acceso a una cuenta de retiro a través de su empleador se les hace aún más fácil porque les retiran esa cantidad antes de pagarles. Si invierten de manera automática $100 dólares mensuales de los 30 a los 70 años, eso les daría $1,000,000 (un millón) de dólares. ¿Se imaginan si ahorran $200 o $300 de forma automática? A eso se le llama piloto automático con destino a millonario.

Dense cuenta que su vida se vuelve más relajada cuando aplican estos principios porque todo se pone en cruise control. Muchos creen que uno debe estar más estresado por estar “cuide y cuide” su dinero. Pero sucede exactamente lo contrario. Cuando falta orden en su vida, sus pláticas, quejas, sueños, etc., giran alrededor del dinero, pero cuando ponen la velocidad en automático, disfrutan del paisaje, la familia, los logros y la Paz Financiera. El dinero deja de ser el centro de toda conversación. Tomen ventaja de la clase gratis o den el brinco y tomen el curso de Paz Financiera donde les explico, en detalle, cómo poner su vida en cruise control.

 

 

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