Uno se despierta, se baña, se arregla va a trabajar y vuelve por las tardes para pasar un rato en familia. Mientras esa rutina se repita, tu familia está bien. ¿Que tal si tu ángel de la guarda se distrae y no llegas a casa? ¿Tiene tu familia dinero para cubrir los gastos funerales? ¿Tiene tu familia suficiente dinero para pagar la casa, luz, agua, en los próximos 30 días? ¿En los próximos tres meses? ¿Un año? ¿Qué van a hacer? ¿Será que llaman a un locutor para pedirle que haga una colecta? No te rías, no exagero. Un amigo locutor me comentó que él recibe, por lo menos, de 20 a 30 llamadas de esas al año y que hay ocasiones en que puede ayudar, pero no siempre. Tú sabes que es una pena ver a una familia pasar por esos apuros, todo por no estar preparados.

Si has seguido mis consejos, tu familia tendrá para los próximos 3 a 6 meses de gastos, lo cual ya es una gran ayuda. Pero, después, ¿qué? Este es el momento en que todos piensan que deberían haber comprado un seguro de vida. Irónico, ¿no?

Comprar un seguro de vida tiene mucho sentido ya seas soltero o casado. Yo sé que, según tú, un soltero no tiene las mismas responsabilidades que un casado y, además, ni está pensando en morirse y por eso no te sientes incluido en el tema. Sin embargo, piensa en que puede ser que el soltero sostenga a sus padres y un seguro de vida puede proveer para su sustento cuando él ya no esté.  ¿Ves cómo cambian las cosas? Otra razón para tener seguro de vida, que a casi nadie se le ocurre es que, muy posiblemente, el soltero no tiene nada de ahorros y un seguro de vida evita que le deje a su familia obligaciones de pago por posibles gastos médicos, gastos fúnebres y gastos legales para organizar y cerrar todas sus cuentas bancarias y sacar sus posesiones del apartamento. ¿Sabías que esas cuentas no se congelan el día que mueres? Tu contrato de renta, luz, agua, celular, letra y seguro del carro, etc. sigue cobrando hasta que alguien llama para cancelar el servicio. Claro está que la persona que llama debe tener un documento que lo respalde para cancelar el contrato, y eso también tiene un costo y lleva tiempo; mientras tanto, los contratos siguen corriendo y tienen que pagarse.  Si esas responsabilidades no se pagan, ellos tienen derecho de irse contra el patrimonio (cuentas de banco, carro, lo que sea) del difunto antes de que los $74.28 que quedan en su chequera vayan a sus familiares.

Para los casados, las responsabilidades son bien conocidas; así que debes estar muy consciente de la importancia de tu aporte a la familia y de la seguridad para tu esposa e hijos.

El seguro de vida es un gasto “innecesario” y hasta “ridículo” para una persona que no tiene a quién proteger y también es un gasto inútil si tienes lo suficiente para que tu familia este bien cuando ya no estés. Por ejemplo, si ustedes no tienen deudas, tienen cuatro casas de renta o tienen cuentas de inversión con medio millón de dólares, es muy probable que en lugar de seguro de vida necesiten un testamento. En ese caso tú ya has asegurado el bienestar de tu familia con tu patrimonio. Si no están en una posición de independencia financiera y quieres proteger a tu familia, te lo digo como amigo, compra un seguro de vida. Con eso en mente, si supieras cuándo vas a morir, no tiene sentido comprar hoy; y mi recomendación sería que compres unas semanas antes del día señalado para asegurar que la póliza está vigente cuando mueras. No es mi intención ser sarcástico, pero ¿a poco no? Todos actuamos como si fuéramos a vivir para siempre, pero todos sabemos que no es así y creemos que con evitar el tema añadimos días a nuestra existencia.

“Ay, Andrés, los vendedores de seguros solo quieren sacarle dinero a uno, hablan bien raro y siempre tratan de meter miedo”. Algunos sí, pero no todos.  Mi consejo es que te informes bien antes de comprar, mira qué te conviene.  Habla con un agente que no esté “casado” con ninguna empresa; a ellos se les conoce como agentes independientes.  Ellos te muestran todos los pros y contras de cada opción, pero la decisión es tuya.

Te adelanto un resumen: Hay dos tipos de seguros de vida, uno que pagas solo por la cobertura por un periodo de tiempo (seguro a término) y hay otro que aparte de la cobertura viene con una cuenta de ahorros (cash value) y es de por vida. Este último normalmente te lo quieren vender como inversión, pero como inversión es terrible porque, aparte que es muy, muy caro, no es un buen vehículo para acumular dinero. Mi recomendación es que mantengan su costo lo más bajo posible y la diferencia la inviertan en una verdadera cuenta de inversión. Un seguro a término por $500,000 dólares, por 20 años, te puede costar $30 al mes si tienes 35 años de edad, si no fumas y estás saludable. Si tienes curiosidad sobre cuánto costaría un seguro de vida para ti, visita www.segurostutus.com en esa página hasta puedes correr cotizaciones o simplemente llama al 844-748-8887 para que te ayuden. Ellos son independientes que, como dije antes, significa que no están casados con ninguna aseguradora y te harán la mejor recomendación.

El seguro de vida es uno de los más importantes en un plan financiero saludable. No tengo duda que tu ángel de la guarda está al pendiente, pero si acaso se distrae por andar de alas caídas, puedes estar tranquilo porque, aunque no estés, seguirás protegiendo a tu familia.

 

 

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