El que ahorra tiene ahorros, pero el que invierte, sin importar el monto de sus ingresos, se vuelve financieramente independiente. Crecer financieramente no es cuestión de suerte como la lotería. A propósito, las probabilidades de que mueras aplastado por una máquina de refrescos son mayores en comparación a que te ganes la lotería. Crecer financieramente es cuestión de saber dónde poner tu dinero y de ser constante. En esta clase vas a aprender, en términos sencillos, qué son las inversiones, cómo funcionan y cuánto pagan para hacer que tu dinero se multiplique.